Joyas: la apasionante historia del diamante

Gracias a Twitter llegué a un extenso artículo que explica el porqué del tremendo éxito del diamante. Se trata de este artículo publicado en The Atlantic.

De hecho, han logrado que el diamante sea algo codiciado por todos, muy por encima de otras piedras preciosas. Por ejemplo, explica cómo se gestionó una campaña a lo largo de décadas para cambiar la percepción del público sobre las joyas de diamantes.

Uno de los objetivos era ligar el concepto de “joya con diamantes” al romanticismo. El romance se presentaba siempre mediante una joya de diamantes. Comenzaron una brillante campaña en medios de comunicación. Pero no haciendo simples anuncios, sino con el objetivo de inculcar una tradición que no era tal.

La campaña de “Un diamante es para siempre

Para ello, colaboraron con la industria del cine, para que el romance y la declaración de amor se presentara en las películas en forma de anillo de diamantes. Se contrataron secciones en la prensa y periódicos donde hablaban de las pedidas de mano de los famosos, siempre recalcando el tamaño y precio del anillo de diamantes.

De esa forma se inculcó en la población, que al pedir matrimonio el hombre debía regalar a su prometida un anillo de diamantes. No otra joya u otra piedra preciosa: un anillo de pedida debe ser de diamantes. Esto que a día de hoy nos parece tan normal, no era así. Fue toda una campaña activa para inculcar esa costumbre en la ciudadanía.

El artículo explica cómo se planteó este estrategia en otras culturas. Una de las más complejas, debido a su tradición milenaria era la japonesa. Pero aún así se logró un gran éxito.

La campaña en Japón comenzó en 1959. Por aquel entonces las pedidas de matrimonio japonesas sólo involucraban una joya de diamantes en el 5% de los casos. Para 1927 la joya ya estaba presente en el 27% de las pedidas de mano, llegan al 60% en 1981.

Una tradición de 1500 años de antigüedad se logró modificar en apenas cuarenta años. Es increíble cómo este tipo de campañas llevadas con discreción logran que pensemos de forma natural que cierto comportamiento es lo adecuado.

Gracias a ello los diamantes son piedras preciosas con precios altos, pese a que a día de hoy hay una oferta enorme de esas piedras en el mercado. Su valor real no es porque sea una joya escasa y difícil de encontrar. Su valor se ha ido creando alrededor de la psicología de la sociedad. Los diamantes no son raros, y por tanto no deberían tener un valor tan alto. Pero el lobby del diamante ha logrado que percibamos estas joyas de una forma muy diferente.

Otros metales valiosos como el oro o la plata, ven sus precios fluctuar de forma constante. Esas joyas se ven afectadas por la demanda del consumidor, los problemas de la economía, etc. Pero el diamante tiene un precio muy estable, y siempre al alza. Un artículo interesante que no puedo dejar de recomendar.